jueves, 28 de octubre de 2010

QuieTud


QuieTud


15 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Jamás cortaré una flor.
Si lo hiciera recordaría tu post y el dolor que he sentido.

Besos.

Cecilia dijo...

"Me has enseñado a no cortar las flores. He sospechado que tú eres cómplice de su crecimiento."
Roberto Juarroz

Ana Galindo dijo...

Gracias. Muchas gracias.

Ángel F. García dijo...

Maravillosa descripción, me he sentido tentado de levantarme e ir a buscar el rincón de los rayos de sol y así disfrutarlos junto al aroma de tu flor.

Juan Gerardo dijo...

Ana, me gustó tu texto y los comentarios que hacen los lectores de tu blog. De alguna manera confirman lo que yo he visto en este proceso de escritora que has tenido: una enorme madurez en tan solo un poco de tiempo.

Felciidades por ser una escritora estupenda, de calidad enorme y tan buena observadora para abarcar diversos temas.

Besos

Pluma Roja dijo...

Es triste ver desaparecer un árbol en esa forma, una flor, una planta. Lindo mensaje Ana.

Un fuerte abrazo.

claudia dijo...

Tu texto delata cortes profundos en tallos que no quieren ser raíces,y sólo desean ráfagas . Ni adornos en floreros donde toda belleza se desvanece.Bello como una flor de pétalos al viento. Un beso

claudia dijo...

Tu texto delata cortes profundos en tallos que no quieren ser raíces,y sólo desean ráfagas . Ni adornos en floreros donde toda belleza se desvanece.Bello como una flor de pétalos al viento. Un beso

Quino dijo...

Hola Ana. Me has recordado a "las bellas manos del hortelano"... Es verdad, todo el contenido de la narración que has escrito. Tanto es así que estoy muy concienzado con ello... Siempre forma parte en alguna de las sobremesas con los amistades... si las flores hablaran... inundarían la Tierra de lágrimas. Me encanta la linea que sigues con ese aporte humano, esa llamada de atención que muchas veces no profundizamos y lo vemos superficial.

Un fuerte abrazo.

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Ana:

Pobrecita aquella flor, queriendo liberarse de sus ataduras para ser libre, vino a parar en un triste rincón... Atada a un jarrón muriendo lentamente.

Es mejor estar contentos con lo que somos y tenemos.

Abrazos.

MALENA dijo...

Nadar a través de tus letras es un bálsamo para el alma.. To2s tus posts son el camino hacia la paz y la quietud..

Abrazos!

FRANZ dijo...

Cuantas veces las hemos arrancado pensado solo en la belleza que poseen y no en su vida? no, ya no mas.
Saludos

FRANZ dijo...

Cuantas veces las hemos arrancado pensado solo en la belleza que poseen y no en su vida? no, ya no mas.
Saludos

MIMOSA dijo...

Con qué dulzura hablas desde su interior, con que hermosura describes su vida y con que dolor se llega a la muerte, frágil y en un suspiro expiró.
Quietud que embriaga, hermosa imagen también.
Un fuerte abrazo Ana, dulce dulce Ana.

Antorelo dijo...

Ana, han dado un premio a mi blog y me piden que se lo otorgue a cuatro seguidores míos. También me dicen que debe figura el nombre de quien lo otorga. Puedes pasar a recogerlo cuando quieras.
Un abrazo