sábado, 21 de junio de 2014

La noche mágica


La noche mágica esconde mi mundo.

Extiende sus alas, burlándose del silencio. Nubes de ríos y vientos de cachemira
me llaman en la distancia
más allá de la. eterna primavera.

Mares celestes,  estrellas dispersas, brillantes perlas en el reino de la luna.

La noche es corta, y prefiero caminar en el borde transparente, ocultando sueños,

oyendo el  latido del corazón.

Una última vibración se escapó del sonido viajero, y desde el mar abierto comprendí lo que significa el silencio.

Todas las estrellas se agruparon,  y el furioso viento se calmó.

La luna brilla ahora, con una luz blanca sofocada, 
porque hemos compartido con un solo toque, 
el mágico aleteo que me libera de las púas
y me eleva hasta el borde mismo
de tu cama.

/ Ana Galindo  /