lunes, 1 de junio de 2015

Salieris de ideas / Lluvia de pensamientos

Si hay algo que odio en esta vida
(digo "odio", y no "detesto",  "rechazo", "me alejo",...)
es la AVARICIA del pensamiento.

Odio a quienes son ladrones de ideas,
a las personas que pretenden ser tú, sin ser tú.
Sin que quieras ser como ellos,
y mucho menos que ellos pretendan asemejarse a tu mundo.

Agua en las aguas busca, y con la mano
el árbol fugitivo quiere apropiarse...
Lo que más odio son las personas vampíricas
que chupan tu energía para disimular su medianía
y su flagelada dignidad.

Pero no porque no te nombren, ¡qué más da!
Tampoco porque no te agradezcan ¡ya me sobra!
Ni siquiera porque te vapuleen o te critiquen.

Viandantes de tristes ánimos.
¡Reales! sin poderíos efectivos.
Sino porque dejan de tener valor para mí.
¿Ahora quién les pagará?

No me gustan las personas que interpretan tu lectura,
pero que buscan, como tristes despojos de ánimas,
tu aprobación.
¿Siempre los justos inquilinos?
Odio este tipo de avaricia.

¿Qué improcedente infortunio
provoca el magnetismo
de estos salieris que reptan hasta chupar una gota de ti?


Creencia inhóspita, insaciables
instintos... muy mal prescritos
Volver a nacer, de nuevo sin prisas,
por la escalera que siempre te conduce,
para mirar desde otro ángulo
(que no desde "arriba", lugar donde se quedan ellas)
su infinita mediocridad.

Ana Galindo
@AnaGalindo_



1 comentario:

Chaly Vera dijo...

Pensar que yo nunca podre ser tu
Ni tu podras ser mi